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Mitos y verdades sobre el acné

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El acné es una de las enfermedades que con mayor frecuencia vemos en nuestra consulta. Y lo cierto es que es de las pocas enfermedades cutáneas inflamatorias que los dermatólogos podemos curar en la mayoría de los casos.

Existen una serie de mitos en relación al acné:

1. El acné no es una enfermedad: falso. Aunque no es una enfermedad que ponga en riesgo físicamente la vida de las personas puede afectarlas psicológicamente de manera muy importante disminuyendo mucho su calidad de vida y afectando a su integración social. Además las cicatrices secundarias pueden ser muy inestéticas y difíciles de tratar.

2. El acné se produce por una dieta inadecuada: falso.Estudios científicos extensos y serios no han encontrado una relación entre la dieta y el acné. Siempre es recomendable realizar una dieta variada y equilibrada aunque si el acné es tratado correctamente no hay necesidad de preocuparse por la alimentación.

3. La isotretinoina oral (antiguo Roacután) es una medicina muy peligrosa y solo debe reservarse para casos muy graves: falso. La isotretinoina oral es un fármaco con una eficacia de curación cercana al 100%, y a largo plazo de alrededor del 70%. Durante el tratamiento es fundamental no beber alcohol y en el caso de mujeres no quedarse embarazada. Hoy se utiliza dosis mucho más bajas con muchos menores efectos secundarios.

4. El acné se produce por una higiene pobre: falso. Si crees esto y lavas tu piel demasiado frecuentemente y con productos agresivos tu acné empeorará. Sí se debe realizar una limpieza de la piel pero de forma correcta, utilizando productos suaves adecuados para cada tipo de piel.

5. El acné desaparece espontáneamente: falso. Si bien hay acnés leves que pueden resolverse espontáneamente no es lo habitual. Además es importante realizar un tratamiento correcto de forma precoz para evitar la aparición de marcas permanentes.

6. El acné solo afecta adolescentes: falso. Con gran frecuencia vemos brotes de acné en mujeres de 30-40 años debido a causas hormonales. La eficacia de los tratamientos también es muy alta en estas edades.

peso saludable

¿Cómo saber si tengo un peso saludable?

Algunos métodos permiten saber si se tiene el peso saludable. Uno de los más prácticos y fáciles es medir el Índice de masa corporal (IMC), que se logra mediante la aplicación de una fórmula matemática donde se divide el peso (en kilogramos) por la estatura (en metros) al cuadrado, el resultado indicará si el peso de la persona está acorde con su estatura. Esta fórmula no aplica para mujeres en estado de embarazo.

Pongamos un ejemplo con una persona que pesa 60 kilos y mide 1,57 metros. Aplicamos la fórmula: 60 /1.57 x 1.57 = 24,34, que será su IMC. Este resultado se confronta con la tabla de criterios de evaluación del IMC así:

– Inferior a 18,5: está dentro de los valores correspondientes a delgadez o bajo peso.
– Entre 18,5 y 24;9: está dentro de los valores normales o de peso saludable.
– Entre 25,0 y 29.9: está dentro de los valores correspondientes a sobrepeso.
– Si es 30,0 o superior: está dentro de los valores de obesidad.

Otro método que puede utilizarse es la circunferencia de la cintura, que es una medida útil para determinar los riesgos de salud relacionados con el peso. Se ha estudiado que la concentración de la grasa en la parte de la cintura y abdomen se asocia a un mayor riesgo de sufrir de enfermedades cardiovasculares. Esta medida se toma buscando el punto más alto de los huesos de la cadera y midiendo la cintura por encima de esos puntos: 

Se considera obesidad abdominal si:
-Es mujer y tiene una medida de circunferencia de cintura mayor a 80 cm.
-Es hombre y tiene una medida de circunferencia de cintura mayor a 90 cm.

Un exceso de grasa abdominal es grave, porque expone a la persona a un riesgo mayor de padecer afecciones relacionadas principalmente con la obesidad, como diabetes tipo 2, colesterol  sanguíneo elevado, niveles altos de triglicéridos, presión arterial elevada y arteriopatía coronaria (que es el estrechamiento de los pequeños vasos sanguíneos que suministran sangre y oxígeno al corazón).Es importante tener en cuenta que si el IMC está fuera del rango normal o peso saludable y la circunferencia
de cintura está por encima de los rangos dados, debe consultar con un médico, nutricionista o especialista y no automedicarse o
iniciar dietas sin ningún control.

Estas son algunas de las prácticas que realizadas de manera regular previenen el sobrepeso y ayudan a mantener un peso saludable:

– Alimentarse sanamente.
– Reduzca al mínimo el consumo de alimentos ricos en grasa trans (aceite o manteca de origen animal, margarina, y aceite reutilizado), bebidas azucaradas (refrescos, gaseosas), conservas o encurtidos.
– Incluya en la alimentación cinco porciones diarias (400 gramos) de frutas y verduras.
– Reduzca el consumo de sal.
– Realizar actividad física con regularidad.
– Son suficientes 30 minutos de caminata diaria durante 5 días a la semana. En niños y adolescentes, el tiempo es el doble y se deben incluir actividades deportivas vigorosas.

Fuente: http://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/DE/COM/BOLETIN

Fuente: http://familiascondiabetes.org/wp-content/uploads/2013/11/15009714_xxl.jpg

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